Sin ánimos de agitar otra bandera falsa
Rebeca M. Westphal. Misión Verdad, 9 de marzo de 2017.
Cada vez se hace más difícil sostener la idea de un feminismo revolucionario, entendido esto último como la capacidad de transgredir lo establecido. Se va quitando el disfraz de anti-sistema que lo hacía seductor para cierto sector de la izquierda y se exhibe como lo que realmente es: un brazo más del capitalismo que lo encubre y sirve a sus intereses.