“El Cuco”, el “estirao”, el “cadenero” y el Director cesante de la Benemérita

Antonio Maira*

Llevamos dos días en los que Falsimedia trata de seguir, trabajosamente, los pasos de Fernández de Mesa. Para algunos periodistas, vinculados a la extrema derecha franquista, camuflados o no (los hijos y los nietos del Generalísimo y sus secuaces), es fácil: se trata de un cambio lógico dentro del mercado libre de trabajo: el ex-Director de la Guardia Civil, con experiencia en el mando de decenas de miles de hombres y mujeres muy disciplinados (algunos, sin embargo muy díscolos desde el principio, a Don Arsenio, un civil con puño de hierro). Capaces de operar con una tecnología de vanguardia, ojos en todas partes, información tan general y tan detallada como inalcanzable, es un razonable cambio de recursos humanos. Un saltito para un saltimbanqui de toda la vida: de la Jefatura General de la Guardia Civil a la presidencia-jefatura de la Red Eléctrica. Conexiones en todas partes.

Uno de los hombres más poderosos de este país de los muchos infiernos, el hombre que los ha cabalgado casi todos sin quemarse, romperse ni mancharse; pasa a dirigir la distribución de la energía y sus tarifas. Precisamente en donde hay pobreza energética, extrema pobreza helada de frío, un jaleo de mil narices, un cabreo generalizado y –sobre todo-mucha gente engañada, mal informada, incapaz de subsistir en el pozo de la pobreza energética, y que empieza a negarse a pagar lo que no debe e incapaz de pagar lo que debe.

Si sabrá de eso el tal De la Mesa que ha pasado de jardinero a director de casi todo, de la mano de la saga familiar de alcurnia marinera, y de la saga política de los “guerrilleros de Cristo Rey”, de Fraga Iribarne y, por supuesto, del siempre inocentísimo Mariano Rajoy. Al fin y al cabo se trata de un cese y de una elección por méritos indudables. Saber, sabe. Desde organizar grupos fascistas muy activos hasta arruinar la costa gallega con el Prestige hasta matar buena gente subsahariana con bombazos de bombas de humo y pelotitas de goma. La historia es tan larga como escalonada. Estremece.

El seguidor, o el perseguidor, rastreado ahora por husmeadores muy jóvenes que van metiéndose en el frío paso a paso, en la zona turbia que recorre el Régimen y el post Régimen acosados por los mil lobos que tiene el periodismo de solera y la vieja y nueva política del “consenso”, el “transversalismo” y el “posibilismo”. Es lo habitual. Pasarán algunos días y todo quedará olvidado. Al menos para algunas personas que creerán a pies juntillas, que hace falta un poco de disciplina y de vigilancia, cualidades de las que sabe mucho Fernández de la Mesa, un hombre muy hombre y, sobre todo, muy bien relacionado. Un rastro de cincuenta años deja mucho polvo pero también muchas, muchas huellas, enemigos silenciados y amigos de tropelías.

¿Quién se acuerda de los golpes, trampas, cadenazos, falsificación de títulos, colocaciones con sueldos escandalosos y tarea nula, administraciones casi criminales, en un país que traga balas de cañón y olfatea miles y miles de toneladas de mierda?

El seguimiento de los medios

El seguimiento de los medios que rastrean con cinismo, complicidad o miedo sobre los lemas: “ni una palabra innecesaria” y “que antes lo diga otro, yo colocaré una miguita que tengo reservada, cuando haga falta”; no llega, ni llegará, mucho más allá de la denuncia de la “puerta giratoria” que en este caso gira vertiginosamente desde hace de cincuenta años, de los que más de cuarenta y tres pertenecen al ciclo de democracia chapucera, tabernaria, cobarde, dependiente, y corrupta, en la que nos ha tocado malvivir.

Ahora estamos en el tiempo de las prescripciones judiciales, es decir: de lo “prescrito”, de las “obediencias debidas” y de las inmunidades de todo tipo. Casi todo –pero no todo, afortunadamente-, en Don Arsenio, es brutalidad, coacción, capacidad de arenga y oportunismo. El “cuco” estirado como siempre, derechito como la España Una, Grande y Libre que resucita ahora, engominado como su progenitor político Jesús Suevos, y su referente ideológico, José Antonio Primo de Rivera, encuentra fácil el camino cuyas curvas ha seguido fácilmente desde hace muchos años. Entre sus habilidades más notorias y más permanentes hay que anotar que jamás ha tropezado en ellas (1). Hasta ahora.

Hay muchos hechos sobre los que pedir responsabilidades de todo tipo, políticas y criminales, a los políticos y los periodistas que han acompañado la vida delictiva de Don Arsenio Fernández de Mesa sin decir ni una palabra. Para no alargar demasiado este artículo mencionaré unas pocas. Son Las cumbres de una cordillera con un anchísimo altiplano.

De “cadenero” a Director General de la Guardia Civil

-El joven Arsenio tuvo una juventud de “cadenero” es decir –para que se entienda cabalmente- de reclutador, organizador y arengador de las “bandas parafascistas” que crecían y actuaban libremente en los últimos años del franquismo y en los primeros de la Transición. El instituto Tirso de Molina era el lugar de reclutamiento, organización y movilización (2).

-En sus estudios fracasó siempre. Maestría industrial, fue el único título que se “reconoce”, aunque siempre con muchas dudas sobre su finalización y con referencias a la intervención de sus padrinos. Los demás que ostenta son falsos. El Colectivo de militares y guardias civiles retirados Alborán califica las Diplomaturas en Altos Estudios Militares y de Defensa como “cursillos”. “No tiene ni los estudios para el ingreso como guardia”.

Padrinazgos: de Suevos a Rajoy pasando por Fraga y Aznar

En la vida política de Cuco, el Estirao, entre sus cargos públicos, su adaptabilidad dentro de la extrema derecha española, sus padrinazgos y sus grandes remuneraciones hay un paralelismo indudable. El hombre, sin duda, maniobra bien y en el momento justo para mantener el rumbo, como vástago marginal pero protegido de una casta marinera de vieja estirpe.

Su primer orientador fue Jesús Suevos, en sus tiempos Jefe de facción fascista gallega de la Falange española que había “trabajado” en la Sierra del Guadarrama. De Suevos, que vio posibilidades de restauración franquista en el joven Cuco –buena voz, fortaleza física, dotes de mando, liderazgo estudiantil. Le enseñó y le marcó la línea a seguir y los métodos a emplear –un remedo de los puños y las pistolas de los buenos tiempos. Don Jesús lo adoptó ideológicamente y le enseñó casi todo lo que sabe, especialmente el paralelismo entre el poder y la gloria. Sus protecciones eran evidentes, el estirao era un vástago, no muy ilustrado de la familia de los González Aller Suevos. La impunidad con las autoridades franquistas estaba asegurada, especialmente con la Benemérita.

El 15 de mayo de 1977, en Cedeira (villa marinera que había alojado un campo de concentración) en las proximidades de una enorme fosa común en la playa de Vilarrube, muy cerca del pazo de los González Aller, se celebra un acto de homenaje –con monolito incluido- a la memoria de Franco. Será presidido por el exministro Fernández de la Mora. Se teme el desborde de la indignación popular y allí acude prestamente, con su centuria y sus arreos de combate, nuestro personaje. Suevos lo enfiló hacia la Reforma Democrática, el primer engendró de Fraga, su segundo protector. De auxiliar de jardinero lo encaminan a diversos oficios en la Naval.

En 1983 es colocado en la lista y sale concejal de Ferrol en donde permanece hasta 1991. Su grandielocuencia en defensa de los trabajadores, en la reconversión del sector naval lo lleva al Congreso de los Diputados por Coruña desde 1989 hasta 2012. Participa activamente en la Guerra del Fletán y es nombrado Delegado del Gobierno en Galicia. Por desacuerdos con Fraga se acerca a “los genoveses” de José María Aznar. Como Delegado del Gobierno le toca gestionar el desastre del hundimiento del Prestige con lo que cosecha un auténtico fracaso y varias frases célebres, reídas entre llantos en la costa gallega desolada por el gasoil.

Durante la etapa Zapatero se rumorea que bajo el próximo gobierno Rajoy va a ocupar el puesto de Ministro de Defensa. Desgraciadamente para Don Arsenio y para la Guardia Civil no ocurre así. El imprevisible nuevo presidente del Gobierno le otorga el cargo de Director General del discutidísimo Cuerpo, en el que tiene una actuación muy discutida fundamentalmente por su actitud fuertemente represiva. Mintió con descaro y falta absoluta de humanidad cuando fallecieron ahogados, a pelotazos de goma y bombas de humo, 15 inmigrantes en el Tarajal.

El premio llega ahora. Son los 150.000 euros por su cargo de directivo de Red Eléctrica. Otra vez se embosca, a pesar de su gusto por el generalato. Bajo el traje de civil.

*Antonio Maira, Capitán de Fragata de la Armada, es miembro del Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN


Notas

1.-https://www.google.es/?gws_rd=ssl#q=fern%C3%A1ndez+de+mesa

2.- El autor de este artículo, también del Ferrol, una ciudad de poco más de 40.000 habitantes, conoce bien a los organizadores y miembros de aquellas bandas que aterrorizaban impunemente aquella ciudad obrera.

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