Adolfo Ferrera. El Mirador Global, 7 de agosto de 2017.
Todos los días y de forma masiva podemos recopilar decenas de noticias basadas en información falsa o manipulada difundidas a través de los medios corporativos occidentales. Pero hay límites, incluso dentro del repugnante ejercicio de la manipulación informativa, que si son rebasados dejan en evidencia a los propios propagandistas hasta el punto de hacernos sentir vergüenza ajena a quienes les escuchamos o leemos.