El primer paso para la independencia de Palestina.
Ramón Pedregal Casanova.
“Acompañados del ruido de sus pisadas y del metálico sonido de los grilletes, los reclusos iban por pasillos, escaleras y otra vez pasillos hacia el patio de la cárcel. …
Bajaron el último tramo de las escaleras, cruzaron el último pasillo y salieron al patio adoquinado. Lucía el sol, el día era tibio, casi caluroso. … calentaba el sol. En medio del patio zureaban unas palomas. Soplaba el viento, un auténtico viento de primavera. Dzerzhinski sudaba a mares, pero no se daba cuenta. Al tiempo que el sonido de los grilletes y el ruido que producían al pisar cientos de botas, oía el jadeante susurro de Antón, sus entrecortadas palabras, rebosantes de gozo:
-¡Jacek, mira los castaños! ¿Ves los castaños? ¡Hierba! ¡Mira, crece entre los adoquines! ¡Mira a la izquierda, mira qué hierba tan verde! ¿Estás cansado Jacek? ¿Te fatigas? ¡Mira qué paloma tan gorda! ¿Cómo puede volar con tanto peso?
Róssol parecía haberse quitado unos años de encima. … Dzerzhinski se ahogaba, y un velo le nublaba los ojos. No oía nada que no fueran los tumultuosos latidos de su corazón y las palabras que Antón le susurraba al oído.” Seguir leyendo El primer paso para la independencia de Palestina.(Ramon Pedregal Casanova)