Descontento fabricado: el pueblo de Siria nunca deseó la revolución
Stephen Gowans. What’s left / Signs of the time, 22 de octubre de 2016.
Al parecer, la izquierda estadounidense aún tiene que entender que Washington no intenta derrocar a los neoliberales. Si el presidente sirio Bashar al-Assad fuera un devoto del Consenso de Washington -como parece creer Eric Draitser de Counterpunch- el gobierno de los Estados Unidos no habría estado pidiendo que Assad dimitiera desde el 2003. Tampoco supervisaría la guerrilla islamista contra su gobierno, sino que lo protegería.