Ramón Pedregal Casanova*
“Transcurridos cinco años desde el triunfo de la Revolución (Cubana), habían fracasado todos los costosos esfuerzos subversivos para provocar una rebelión que la destruyera. Las experiencias acumuladas de la guerra encubierta que Estados Unidos practicó con éxito en otras partes del mundo fueron derrotadas en su más cercano vecino del Caribe. Por otra parte, la abrupta llegada de Johnson a la primera magistratura coronó sus ambiciones políticas y posibilitó adelantar su aspiración electoral de triunfar en los comicios de noviembre de 1964. El gobernante norteamericano no podía darse el lujo de errar en lo que habían salido mal Eisenhower y Kennedy, por lo cual la guerra sucia contra Cuba debía tomar otro camino e impulsar cursos de acciones -de acuerdo con su criterio-, no suficientemente explotados, como los económicos y los psicológicos, los cuales -aunque no auguraban una derrota del régimen cubano a corto plazo- impedían que se convirtiera en un referente para los pueblos del hemisferio”.
Del libro:“La derrota de la guerra sucia”. Autor: Tomás Diez Acosta. Editorial: Verde Olivo. Seguir leyendo Planes contra la Revolución Bolivariana Constituyente y la Paz, la Descolonización y Palestina.