Al interior de la oscura empresa de Relaciones Públicas que está ejerciendo presión para un Cambio de Régimen en Siria.

Max Blumental*

Bajo la apariencia de una organización de solidaridad no política, la Campaña Siria (The Syria Campaign) impulsa socios locales y contactos con los medios de comunicación para empujar a Estados Unidos a derrocar otro gobierno de Oriente Medio.

El 30 de Septiembre se reunieron manifestantes en las plazas de las ciudades occidentales por “un fin de semana de acción” (1) para “detener las bombas” que llueven procedentes de los aviones de guerra rusos y sirios en la parte oriental de Alepo tomada por los rebeldes. Miles de personas se unieron a las protestas, exhibiendo carteles con los lemas “Derrocar Assad” (2) y “Basta de Assad” (3). Probablemente pocos manifestantes sabían que estas acciones estaban organizadas bajo los auspicios de una empresa de relaciones públicas financiada por la oposición, denominada La Campaña Siria.

La Campaña Siria se presenta a sí misma como una voz imparcial y no política de los ciudadanos comunes sirios que se dedica a la protección de civiles. “Nos consideramos una organización de solidaridad”, me comentó el director de estrategia de La Campaña Siria, James Sadri : “No nos paga nadie para seguir una línea determinada. Creemos haber realizado un buen trabajo descubriendo quienes son los activistas, médicos y actores humanitarios en el frente e intentando que se alce su voz ante la comunidad internacional”.

No obstante, detrás de la retórica altanera de solidaridad y de imágenes de salvadores heroicos precipitándose a salvar vidas, hay una agenda alineada con las fuerzas de Riad a Washington, que claman por el cambio de régimen. De hecho, La Campaña Siria ha estado presionando para una zona de exclusión aérea en Siria que requeriría al menos “70.000 soldados estadounidenses” para su ejecución, según una evaluación (4) del Pentágono, junto con la destrucción de la infraestructura gubernamental e instalaciones militares. No hay antecedentes de ninguna zona a la que se haya impuesto la exclusión aérea sin el subsiguiente cambio de régimen; exactamente lo que al parecer desea La Campaña Siria y sus socios.

Para nosotros controlar todo el espacio aéreo de Siria requeriría ir a la guerra contra Siria y Rusia. Es una decisión importante que ciertamente no voy a tomar” afirmó el general Joseph Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto, en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado este mes (5).

Mientras que la cúpula militar de Washington parece reacia a aplicar toda su fuerza aérea para imponer la Zona de Exclusión Aérea (NFZ por sus siglas en inglés), La Campaña Siria está aprovechando la indignación ocasionada por el bombardeo de la zona tomada por rebeldes en Alepo oriental este año, para intensificar el toque de tambores hacia una mayor participación militar de Estados Unidos.

La Campaña Siria ha sido cuidadosa al esconder su intervencionismo en el lenguaje amable y liberal de los derechos humanos, proyectando (6) la acción militar de Occidente como la “mejor manera de ayudar a los refugiados sirios” y presentando (7) una zona de exclusión aérea- junto con las llamadas zonas de seguridad y libres de bombardeos, las cuales también requerirían la intervención militar occidental- como una “forma de proteger a los civiles y derrotar al ISIS”.

Entre los instrumentos más destacados de La Campaña Siria para promover la intervención militar, se encuentra el grupo de defensa civil conocido como los Cascos Blancos, autoproclamado “desarmado e imparcial” (8). Las filmaciones de los Cascos Blancos salvando civiles atrapados en los escombros de los edificios bombardeados por el gobierno sirio y su aliado ruso se han hecho omnipresentes en la cobertura de la crisis. Este grupo, alegando haber salvado decenas de miles de vidas, se ha convertido en el principal recurso para periodistas y grupos de derechos humanos que buscan información dentro del escenario de la guerra, desde cifras de víctimas hasta los detalles sobre el tipo de bombas que están cayendo.

Sin embargo, como La Campaña Siria, los Cascos Blancos son cualquier cosa menos imparciales. Realmente, este grupo se fundó en colaboración con la Oficina de Iniciativas para la Transición perteneciente a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, (USAID por sus siglas en inglés), un ala claramente política de esta agencia que ha financiado iniciativas para la subversión política en Cuba (9) y Venezuela (10). La USAID es el principal financiador de los Cascos Blancos, aportando al menos 23 millones de dólares al grupo desde 2013. Este dinero era parte de los 339,6 millones de dólares presupuestados por la USAID para “impulsar actividades que permitan una transición pacífica a una Siria democrática y estable”– o establecer una estructura de gobierno paralelo que ocupe el vacío de poder una vez que Bashar Al-Assad fuera derrocado.

Gracias a una agresiva promoción de relaciones públicas efectuada por La Campaña Siria, los Cascos Blancos han sido nominados para el Premio Nobel y han sido ya galardonados con el “Nobel alternativo” conocido como “Right Livelihood Award” (11). (Entre sus ganadores anteriores figuran Amy Goodman, Edward Snowden y el delator nuclear israelí Mordechai Vanunu). Simultáneamente, los Cascos Blancos están impulsando una NFZ (zona de exclusión aérea por sus siglas en inglés) en apariciones públicas y en una página creada por La Campaña Siria (12).

La Campaña Siria ha acumulado apoyos para los Cascos Blancos de una multitud de famosos de Hollywood, de los que forman parte, Ben Affleck, Alicia Keyes y Justin Timberlake. Con los fondos recaudados y la divulgación realizada por La Campaña Siria, los Cascos Blancos se han convertido en las estrellas de una proyección documental de Netflix realizada hábilmente, que ha hecho furor en los medios de comunicación occidentales.

Sin embargo, convertir a los Cascos Blancos en un fenómeno de repercusión internacional, sólo es uno de una serie de éxitos que ha logrado La Campaña Siria en su determinación de derrocar al gobierno Sirio.

LA ONU EN DAMASCO

Cuando un convoy de ayuda organizado por la Luna Roja Arabe Siria (SARC en siglas inglesas) y la oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, fue atacado cuando se dirigía a la zona rural tomada por los rebeldes al oeste de Aleppo en Siria, este 18 de Septiembre, los Cascos Blancos acusaron directamente a los gobiernos sirio y ruso. En realidad, un miembro de los Cascos Blancos se encontraba entre los primeros civiles en aparecer ante las cámaras en la escena del ataque, haciendo declaraciones en inglés de que: “helicópteros del régimen apuntaron a este lugar como objetivo con cuatro bombas de barril”. Los Cascos Blancos también presentaron a los periodistas occidentales una de las principales pruebas en la que éstos se apoyaron para implicar a los gobiernos ruso y sirio en el ataque: una fotografía que supuestamente mostraba el trozo de la cola de una bomba de fragmentación OFAB 250-270 de fabricación rusa. (Esta información sigue sin estar confirmada ni por la ONU ni la SARC y no se ha presentado ninguna prueba de bombas de barril).

Irónicamente, los Cascos Blancos destacaron en el esfuerzo realizado por La Campaña Siria para socavar las tareas humanitarias de la ONU en el interior de Siria. Durante meses, esta Campaña ha tildado a la ONU como títere de Al Assad por coordinar la entrega de las ayudas humanitarias con el gobierno sirio, como se ha hecho con los gobiernos en las zonas de conflicto en todo el mundo. El periodista del Guardian, Kareem Shaheen, elogió (13) un informe de 50 páginas de La Campaña Siria que atacaba el trabajo de la ONU en Siria como “maldito”. Un artículo posterior del Guardian citaba (14) este informe como elemento inspirador para su propia investigación “exclusiva”, criticando severamente la coordinación de la ONU con el gobierno sirio.

A los visitantes de una página web (15) creada por La Campaña Siria para alojar este informe, se les saluda con un logo ensangrentado de la ONU.

Incluso, La Campaña Siria se ha atribuido el mérito de obligar a abandonar su trabajo en Damasco, al anterior Coordinador Residente de Naciones Unidas, Yacoub El-Hillo, con una alegación falsa de la que posteriormente se tuvo que retractar (16). Entre los grupos de oposición que promovieron (17) el informe contra la ONU de La Campaña Siria estaba Ahrar Al-Sham, una facción yihadista rebelde que se ha aliado con Al Qaeda en la misión de establecer un estado exclusivamente Islámico en toda Siria.

Un occidental que gestiona una ONG humanitaria políticamente neutral en Damasco, me ofreció una valoración fulminante de los ataques de La Campaña Siria contra la ONU. Habló en condición de anonimato, porque a los trabajadores de las ONG como ellos, les está prohibido generalmente hablar a los medios, y a menudo se enfrentan a consecuencias si lo hacen. Esta fuente acusaba a La Campaña Siria de “dividir y polarizar la comunidad humanitaria” siguiendo líneas políticas y forzando al mismo tiempo a las entidades humanitarias a “tomar decisiones basadas en las posibles repercusiones en los medios de comunicación en lugar de centrarse en las necesidades reales sobre el terreno”.

El ejecutivo de la ONG continuó acusando a La Campaña Siria y a sus socios de la oposición de “identificar progresivamente a los trabajadores humanitarios que operan en Damasco con una de las partes del conflicto” limitando su capacidad para negociar el acceso al territorio rebelde. “Como trabajador humanitario que soy”, continuó, “sé que esto me expone a mí y a mis equipos a un gran peligro puesto que ello legitima a las facciones en guerra, a que te traten como la extensión de uno de los bandos del conflicto.”.

Los miles de sirios que se registraron en la ONU o en organizaciones humanitarias son civiles”, continuó, “Ellos no sólo se unieron a estos grupos para recibir un salario, sino con la esperanza de hacer algo bueno para otros sirios. Esta campaña (La Campaña Siria) está humillando a todos ellos, etiquetándolos de apoyar a un bando y haciéndoles perder la esperanza de poder llegar a ser agentes de un cambio positivo en su propia sociedad”.

Este mes de septiembre, días antes de que el ataque al convoy de ayuda humanitaria forzara a la ONU a suspender gran parte de su actividad en Siria, La Campaña Siria incitó a 73 organizaciones de ayuda humanitaria que operan en territorio rebelde, incluyendo los Cascos Blancos, a suspender su cooperación con el programa de ayuda de la ONU.

Como señalara el Guardian en su cobertura mediática: “La decisión de retirarse del programa para toda Siria, dentro del cual las organizaciones comparten información para facilitar la entrega de la ayuda, significa en la práctica que la ONU perderá el control de lo que está sucediendo en todo el norte de Siria y en las zonas del país tomadas por la oposición, donde las ONGs realizan la mayor parte de su trabajo” (18).

A pesar de la influencia de La Campaña Siria en el escenario mediático internacional, los detalles sobre el funcionamiento interno de la organización son difíciles de conseguir. La Campaña Siria está registrada en Inglaterra como una compañía privada, denominada Proyecto Voces (“Voices Project” en el original inglés) en una dirección compartida por otras 91 empresas (19). Aparte de Asfari, la mayoría de los donantes de La Campaña Siria son anónimos.

En su opaca operación se ciernen preguntas sobre sus conexiones con Avaaz , un equipo de relaciones públicas global que jugó un papel fundamental en generar apoyo para una zona de exclusión aérea en Libia; y sobre la financiación de La Campaña Siria por la empresa Purpose, otra firma que emergió de Avaaz. A James Sadri se le pusieron los pelos de punta cuando le pregunté sobre el tema, rechazándolo como una “conspiración excéntrica” producida por los medios estatales rusos y elementos del núcleo duro asssadista

Sin embargo, una detenida mirada a los orígenes y funcionamiento de La Campaña Siria despierta dudas sobre la imagen de la organización como una auténtica voz para los civiles sirios e invitaría también a serias preguntas sobre la agenda de sus organizaciones asociadas.

UNA CRIATURA DE EMPRESAS DE RELACIONES PÚBLICAS INTERNACIONALES

Más conocida por sus actividades en temas sociales liberales con clientes progresistas bien financiados como la ACLU (20) y el grupo de reforma de la policía, Campaña Zero, la empresa Purpose de relaciones públicas con sede en Nueva York y Londres, promete lanzar campañas ejecutadas de una forma creativa que produzcan “cambios de comportamiento”, “cambios de percepción”, “cambios de política” o “cambios en infraestructuras”. Cuando el conflicto sirio entró en su tercer año, esta firma estaba preparada para efectuar el cambio de régimen.

El 3 de febrero de 2014, Anna Nolan, la principal estratega de Purpose, publicó un anuncio de trabajo. Según el anuncio de Nolan, su empresa estaba buscando “dos personas en prácticas para formar parte del equipo de Purpose y colaborar en el lanzamiento de un nuevo movimiento para Siria”.

Aproximadamente al mismo tiempo, otro miembro del personal de Purpose de nombre Ali Weiner, publicó una oferta de trabajo buscando alguien en prácticas pagadas para el nuevo proyecto de la firma de relaciones públicas Syrian Voices (voces sirias). Weiner escribía: “Junto a los sirios en la diáspora y las ONG,s asociadas, Purpose está construyendo un movimiento que amplificará las voces de los sirios moderados, no violentos y movilizará a la gente de Oriente Medio y de todo el mundo para exigir cambios específicos en la situación política y humanitaria de la región”. También explicó que este miembro del personal informaría “a un ejecutivo de estrategia con sede principalmente en Londres, pero trabajaría en estrecha colaboración con los equipos de Purpose tanto en Londres como en Nueva York”.

El 16 de Junio de 2014, el fundador de Purpose, Jeremy Heimans, redactó los estatutos para la empresa matriz de La Campaña Siria, llamada Proyecto Voces (21). Heimans registró la compañía en el número 3 de Bull Lane, St Ives Cambridgeshire, Inglaterra. Esta era una de las 91 sociedades limitadas privadas que figuran en esa dirección. Sadri no explicó por qué La Campaña Siria había elegido esta ubicación o por qué fue registrada como empresa privada.

Junto con Heimans, el director para Europa de Purpose, Tim Dixon, fue nombrado para la junta directiva de La Campaña Siria. También lo fue John Jackson, un ejecutivo de estrategia de Purpose, quien anteriormente había co-dirigido La Campaña de Burma del Reino Unido, que presionó a la Union Europea para que impusiera sanciones al régimen gobernante de ese país. (Jackson se atribuyó el mérito del exitoso esfuerzo realizado por La Campaña Siria para retirar de Facebook los anuncios de la campaña para la reelección del presidente Bashar Al-Assad) (22).

Sadri, de La Campaña de Siria me dijo: “Purpose no está involucrada en lo que hacemos”. Cuando se le insistió sobre la presencia de varios ejecutivos de estrategia de Purpose en la junta directiva y en el personal de La Campaña Siria, Sadri insistió: “No somos parte de Purpose. No hay ninguna relación financiera, somos independientes”.

Sadri rechazó las alegaciones sobre los orígenes de La Campaña Siria en Avaaz. “No tenemos ninguna conexión con Avaaz” declaró, acusando a “Rusia Today“ de contenidos conspiratorios por asociar los dos grupos de relaciones públicas.

No obstante, Purpose se jactaba en la bolsa original de trabajo para su proyecto de Voces Sirias, de que: “Purpose surgió de algunos de los nuevos modelos para un cambio social de más impacto”, incluyendo, “la dinámica red de acción avaaz.org, con unos 30 millones de usuarios hoy”. De hecho, el fundador de La Campaña Siria, co-fundador de Purpose, Jeremy Heimans, fue también uno de los fundadores originales de Avaaz. Según él declaró a Forbes: “Fui co-fundador de Avaaz y Get Up (grupo activista australiano), los cuales me inspiraron la creación de Purpose”.

NUEVA Y MEJORADA ZONA DE EXCLUSIÓN AÉREA

La actitud defensiva de La Campaña Siria sobre vínculos con Avaaz es comprensible.

En 2011, Avaaz introdujo una campaña pública para una zona de exclusión aérea en Libia y entregó una petición con 1.202.940 firmas a la ONU apoyando la intervención de Occidente. John Hilary, el director ejecutivo de War on Want (23) , asociación benéfica inglesa contra la pobreza y la guerra, advirtió en aquel momento: “ La mayoría de estos activistas, generalmente bien intencionados, no saben que están fortaleciendo las manos de esos gobiernos occidentales desesperados por reafirmar sus intereses en el norte de Africa…Efectivamente, una zona de exclusión aérea hace que la intervención extranjera parezca bastante humanitaria, enfatizando la detención de los bombardeos, aun cuando esto bien pudiera conducir a una escalada de violencia”.

La seria advertencia de John Hilary se cumplió cuando, tras la entrada en vigor de la zona de exclusión aérea impuesta por la OTAN, se provocó el derrocamiento del anterior presidente Moamar Qadafi. Meses después, Qadafi fue agredido sexualmente y golpeado hasta la muerte en la carretera por una banda de fanáticos. El vacío posterior producido en el gobierno de Jamahiriya, fue cubierto por el Estado Islámico y una variedad de milicias. La catástrofe política debería haber sido lo suficientemente grave como para poner en tela de juicio futuras intervenciones de esta naturaleza. Aun así, la herencia de Libia no logró disuadir a Avaaz de introducir una nueva campaña para otra zona de exclusión aérea, esta vez en Siria.

Para algunos una zona de exclusión aérea podría evocar imágenes de la política exterior de George W.Bush y de intervenciones occidentales ilegales. Esto es una cosa diferente”, insistía Avaaz en un comunicado en defensa de su apoyo a una zona de exclusión aérea en Siria. Sadri describía el apoyo de La Campaña Siria a una zona de exclusión aérea como el resultado de “un proceso de intensa escucha” que implicaba un sondeo entre civiles sirios de las zonas tomadas por los rebeldes y los refugiados que están fuera del país. Reivindicaba que su equipo era “una organización de solidaridad”, no una empresa de relaciones públicas y se mostraba firme en señalar que cuando se imponga, si se impone, una zona de exclusión aérea en el cielo de Siria, sería diferente de esas que se han visto en conflictos pasados.

También parece una crítica a la zona de exclusión aérea basada en modelos de otros conflictos y afirmando que eso mismo es lo que ocurrirá en Siria” comentó Sadri. Añadió: “Solo estoy tratando de distanciarnos de un debate simplista. Sobre Siria se produce una reacción instintiva al decir “es Iraq, o es Libia”. Pero no es así. Es un conflicto totalmente diferente”.

FINANCIACIÓN DE UNA “TRANSICIÓN CREÍBLE”

Para el magnate del petróleo que proporcionó los fondos que pusieron en marcha el Syria Project, los medios de una intervención militar justificarían su fin de poder volver a su país de nacimiento y participar en la vida económica bajo sus propias condiciones.

Aunque La Campaña Siria afirma “rechazar la financiación procedente de cualquier parte del conflicto en Siria”, fue fundada y se mantiene con la generosa ayuda financiera de una de las figuras del exilio más influyentes de la oposición, Ayman Asfari, residente en el Reino Unido y jefe ejecutivo de la compañía petrolera y de suministro de gas británica Petrofac Limited. Asfari tiene un patrimonio de 1.200 millones de dólares y posee alrededor de una quinta parte de las acciones de su compañía, que cuenta con 18.000 empleados y casi 7 mil millones de dólares en ingresos anuales.

A través de su Fundación Asfari, ha contribuido con cientos de miles de dólares a La Campaña Siria y ha asegurado un puesto para su mujer, Sawsan, en el consejo de administración de la misma. También ha sido un importante apoyo financiero y político para la Coalición Nacional Siria ( Syrian National Coalition) (24) el grupo gubernamental más grande en el exilio creado después de que comenzara la revuelta siria. El grupo está empeñado en destituir a Assad para sustituirle por uno de los suyos. El apoyo a las fuerzas de oposición por parte de Asfari fue tan destacado, que el gobierno sirio emitió una orden de detención contra él, (25) acusándolo de apoyar el “terrorismo”.

En Londres, Asfari ha sido un donante importante del ex primer ministro británico David Cameron y su partido conservador. Este mes de mayo, Cameron presentó un evento de llamamiento a la recaudación de fondos para la organización benéfica Hands Up for Syria (Manos alzadas por Siria), organización financiada en gran parte por Asfari y que patrocina la educación para niños sirios que viven en campos de refugiados (26). La elección del primer ministro para este evento podría parecer extraña, dada su firme resistencia a aceptar niños sirios no acompañados que han huido a Europa. En efecto, Asfari ha apoyado en general la política de exclusión de Cameron (27).

Sometido a un interrogatorio minucioso sobre su posición en un episodio del programa Hardtalk en la BBC, Asfari declaró: “No quiero que se vacíe el país. Aún tengo el sueño de que esos muchachos (los refugiados) puedan volver a sus hogares y puedan desempeñar todos juntos de nuevo un papel beneficioso en la reconstrucción de Siria”.

En Washington, Asfari está considerado como un enlace importante con la oposición siria. Ha visitado ocho veces la Casa Blanca desde 2014, reuniéndose con funcionarios como Philip Gordon, anterior coordinador para el Medio Oriente, quien fue uno de los primeros partidarios de armar a la insurgencia en Siria. Sin embargo, desde que abandonó la administración, Gordon ha expresado su arrepentimiento por haber abrazado una política de cambio de régimen. En una extenso artículo de Septiembre de 2015 para la revista Político (28), Gordon criticó duramente el objetivo de la administración Obama de cambio de régimen, señalando: “Ahora no hay prácticamente ninguna posibilidad de que una “victoria” militar de la oposición conduzca a un gobierno estable o pacífico en Siria en un futuro previsible y hay casi la certeza de que la búsqueda de ésta solo llevará a más años de una cruenta guerra civil”.

Asfari castigó públicamente a Gordon unos días después en el programa Hardtalk y comentó: “He escrito (a Gordon) un correo electrónico después de ver este artículo en Político y le dije respetuosamente que no estaba de acuerdo”; Asfari señaló: “creo que la idea de que vayamos a tener una transición en Siria mientras Assad esté presente por un periodo indefinido es pura fantasía. Porque al fin y al cabo, lo que quiere la gente es una transición creíble”.

Para Asfari, una transición “creíble” posterior a la guerra requeriría mucho más que la repatriación de refugiados y la integración de las fuerzas de la oposición en el ejército: “¿Se conseguiría que la diáspora Siria, incluyendo gente como yo mismo, volvieran e invirtieran en el país?” preguntó en Hardtalk…”…”¿si no conseguimos ninguno de estos objetivos, cual es la finalidad de tener una Siria libre?”

El periódico Independent (29) ha descrito a Asfari como uno entre los que forman el panteón de “super-ricos” exiliados con deseos de reconstruir una Siria post-Assad, y cosechar suculentos contratos en el proceso. Para alcanzar su objetivo de volver triunfante a Siria después de la caída del gobierno de Assad, Asfari no solo proporcionó el capital inicial para La Campaña Siria, sino que también ha ayudado a mantener la organización con fuertes donaciones.

Solamente en este año, la Fundación Asfari donó 180.000 dólares al grupo, según la directora de medios de comunicación de La Campaña Siria, Laila Kiki. Pero, Asfari no es el único donante de La Campaña Siria. Según Kiki, la Fundación Hermanos Rockefeller también contribuyó con 120.000 dólares a los 800.000 dólares del presupuesto de la organización para este año. Ella señaló que, “El resto de fondos procede de donantes que desean permanecer en el anonimato”.

ELABORANDO EL MENSAJE

Entre las principales prioridades de La Campaña Siria, para la cual aparentemente ha asignado una cantidad sustancial de recursos, está la de orientar a los medios occidentales en una dirección intervencionista.

Cuando La Campaña Siria colocó un anuncio en su página web, tras su lanzamiento en 2014, buscando un responsable de prensa, hacía hincapié en la necesidad de “alguien que pueda hacer llegar noticias a los mercados de los medios de EEUU, Reino Unido y europeos en la misma semana”. El candidato ideal para la compañía debería ser capaz de “mantener relaciones sólidas con los periodistas y editores de la prensa escrita, la radiotelevisión y digitales, para alentarles a que consideren La Campaña Siria como una voz de referencia de Siria”. Dando prioridad a la experiencia en relaciones públicas sobre la experiencia política, La Campaña Siria tranquilizaba a sus solicitantes: “Vds. no necesitan ser expertos en Siria o hablar árabe”. Al fin y al cabo, la persona estaría trabajando en estrecha coordinación con un anónimo “responsable de comunicaciones sirio, que ayudará a la recopilación de relatos y a las relaciones dentro de Siria”.

Sadri reconoció que La Campaña Siria ha estado involucrada en comprar editoriales de publicaciones importantes. Me comentó: “En el pasado ha habido artículos de opinión que hemos ayudado a que se publiquen, escritos por personal sobre el terreno. Hay gran cantidad de artículos de opinión que proceden de la gente que está dentro de Siria”. Pero no quiso decir cuáles, ni quiénes eran los autores, ni si la compañía había desempeñado algún papel en su autoría.

Un incidente reciente puso de relieve el hábil manejo por parte de La Campaña Siria de las relaciones de la prensa de Alepo con los mercados de los medios de comunicación occidentales. Era el 17 de Agosto y un avión de combate sirio o ruso acababa de hacer blanco contra un edificio de apartamentos en la zona rebelde en el este de Alepo. Sophie McNeil, corresponsal en Oriente Medio para la Radiodifusión Australiana (Australian Broadcasting Corporation ), recibió una foto de la Sociedad Médica Americana Siria, que tiene un grupo whatsapp de médicos dentro del territorio rebelde con los medios de comunicación internacionales.

En la foto aparecía un niño de 5 años, Omran Daqneesh, recuperado del edificio por miembros de los Cascos Blancos e introducido en una ambulancia, donde fue filmado por los miembros del Centro de Medios de Comunicación de Alepo. La estremecedora imagen muestra a un niño aturdido, sentado, con la mirada pérdida y con sus regordetas mejillas cubiertas de ceniza y sangre. “A continuación salió un video de Omran cuando se sentó parpadeando en la parte trasera de la ambulancia” declaraba McNeil, sin explicar quien le había proporcionado este video. Inmediatamente público la filmación en Twitter.

Mirad este video de Alepo de esta noche. Y miradle otra vez. Y recordad que con Siria no podemos decir que no lo sabíamos ( # Syria#wecantsaywedidntknow)”, declaraba Mcneil. Su mensaje se retuiteó más de 17.000 veces y el hashtag que creó daba a entender que la falta de acción internacional contra el gobierno de Siria hacia posibles esos horrores, y también se convirtió en un éxito viral. (Mc.Neill no respondió a las preguntas enviadas a su correo electrónico que figuran públicamente)(30).

Horas después, la imagen de Omran apareció en la primera página de docenas de periódicos internacionales, desde el New York Times, el Wall Street Journal hasta el Times de Londres. Kate Bolduan de la CNN, que había afirmado durante el bombardeo de Israel sobre la Franja de Gaza en 2014, que las víctimas civiles eran, de hecho, escudos humanos, rompió a llorar durante una gran parte del programa cuando comentaba el rescate de Omran.

Abu Sulaiman Al-Muhajir, ciudadano australiano y máximo líder y portavoz de la rama siria de Al Qaeda, Jabhat Fateh Al-Sham, se tomó un interés especial por el niño. Al-Muhajir escribió en Facebook: “No puedo acostumbrarme a ver niños heridos o asesinados”. “Sus caras inocentes deben servir como un aviso de nuestra responsabilidad”.

Aprovechando la oportunidad, La Campaña Siria recopiló citas del fotógrafo que capturó la imagen icónica, Mahmoud Raslan, y se las proporcionó a un conjunto de organizaciones de medios de comunicación. Mientas que muchos medios publicaron las declaraciones de Raslan, el Public Radio International (31) se encontraba entre los pocos que señalaron cual era la intención de La Campaña de Siria en difundirlas, refiriéndose a esta organización como “un grupo de apoyo de la oposición con una red de contactos en Siria”.

El 20 de Agosto, McNeil llevó a facebook (32) un llamamiento para la acción: “¿Estabais horrorizados por las imágenes de Omran?” preguntaba a sus lectores. “No podéis dejar de pensar en él? Bueno, pues no os limitéis a retuitear, indignaos durante 24 horas y poneos en marcha. Escuchad lo que dos grandes personas humanitarias para Syria, Zaher Sahloul y James Sadri, quieren que hagáis ahora”.

Sadri resultó ser el director de La Campaña Siria y Sahloul era el director de la Sociedad Médica Americana Siria que se asoció a La Campaña Siria. En el mensaje de Facebook donde McNeill escribía sobre la foto de Omran, había un enlace donde tanto Sahloul como Sadri, instaban a los occidentales a unirse a su llamamiento para una zona de exclusión aérea, política que McNeill apoyaba tácitamente. (Sahloul fue recientemente promocionado por el columnista neoconservador Eli Lake por acusar a Obama de haber “permitido un genocidio en Siria”. Este mes de septiembre, Sahloul se unió a la Federación Judía Unida de Chicago -destacada oponente a la solidaridad con Palestina- para promocionar su política).

Cuando se difundió el horror que producía la imagen de Omran, el columnista Nicholas Kristof del New York Times (amigo y editor de Lina Sergie Attar miembro de la Junta Directiva de La Campaña Siria) pedía “el lanzamiento de misiles desde fuera de Siria que provocaran cráteres en las pistas militares para dejarlas inservibles”. Mientras tanto, en el programa la “Mañana de Joe” de la MSNBC, el presentador Joe Scarborough blandía la foto de Omran y declaraba con indignación: “El mundo nos pedirá cuentas. Ahorraos el cogeros de las manos….aún podéis hacer algo ahora mismo. Pero no se ha hecho nada” (33).

A medida que las duras críticas en artículos y en canales de noticias denunciaban sin cesar la supuesta “inacción” de la administración Obama, la presión ejercida por la opinión pública a favor de una campaña occidental militar a gran escala, se acercaba a un nivel sin precedentes.

EL CONTROL DE DAÑOS POR LOS EXTREMISTAS DE LA OPOSICIÓN

Al día siguiente de que Omran creara titulares, el sitio web de noticias británico de izquierdas “The Canary” publicó otra fotografía que mostraba la cruda realidad detrás de la icónica imagen.

En la página Facebook de Mahmouod Raslan, el activista del Centro de Comunicaciones de Alepo (Aleppo Media Center ) operado por Estados Unidos que realizó el video inicial de Omran, aparece Raslan posando para un selfie triunfal (34) con un grupo de combatientes rebeldes. Los hombres armados eran de la facción Nour Al-Din Al-Zenki. Al menos dos de los jefes que aparecían en la foto con Raslan habían decapitado recientemente a un chico que habían capturado, refiriéndose a él en las imágenes del video como “niño” mientras se mofaban y abusaban de él. El muchacho, según se ha informado (35), era un niño de 12 años llamado Abdullad Issa y podía haber sido un miembro de Liwa Al-Quds, la milicia palestina progubernamental.

Esta no fue la única vez que Raslan había aparecido o expresado su simpatía con los combatientes de Al-Zenki. El 2 de agosto, puso un selfie en Facebook donde le mostraba rodeado de combatientes de Al-Zenki, adolescentes en su mayoría y en uniforme de combate. Raslan escribía: “Con los combatientes suicidas, desde la tierra de batallas y carnicería, desde Alepo de los mártires, os traemos buena nueva de inminente alegría, con el permiso de Dios”. Lucía una diadema a juego con la que llevaban los “combatientes suicidas”.

A pesar de sus tendencias indeseables y de sus inclinaciones ideológicas extremistas, Al-Zenki fue hasta 2015 un receptor de grandes fondos estadounidenses, con al menos 1000 de sus combatientes en la nómina de la CIA. Charles Lister, miembro senior del Instituto de Oriente Medio, quien ha declarado que su investigación sobre la oposición siria era financiada “al 100% por los gobiernos occidentales”, ha calificado a la facción Al-Zenki como “combatientes de la oposición moderada”(36).

Este mes de agosto, tras la aparición on-line del video de miembros de Al-Zenki decapitando al adolescente, Sam Heller, miembro de la Fundación Century con sede en Washington, defendía el restablecimiento de fondos de la CIA para el grupo rebelde (37). Describiendo a Al-Zenki como “socio natural, aunque desagradable”, Heller sostenía que “si Washington insiste en mantener sus manos perfectamente limpias, no existe probablemente ninguna facción siria -ni en la oposición ni en ningún bando de la guerra- que merezca apoyo”.

El pasado 24 de Septiembre, Al-Zenki se unió formalmente al yihaidista Ejército de Conquista , dirigido por el grupo yihaidista establecido por Al Qaeda, Jabbat Fateh Al-Sham (38). Por su parte, La Campaña Siria coordinó la publicación de una declaración de Raslan, en la que éste justificaba su evidente afinidad con Al-Zenki. La periodista de la Australian Broadcasting Corp, Sophie McNeil, que fue de las primeras que publicaron la famosa foto de Omran, publicó diligentemente la declaración de Raslan en Twitter, reconociendo como fuente La Campaña Siria(39).

Describiendo curiosamente a la víctima decapitada como de 19 años y no el “niño” que sus verdugos declaraban que era, Raslan alegaba ignorancia sobre los antecedentes de los combatientes de Al-Zenki: “ Fue un dia muy ajetreado con muchas personas y grupos diferentes en las calles. Como fotógrafo de guerra tomo muchas fotos con civiles y combatientes”.

Quizás Mahmoud Raslan no haya sido el socio local más efectivo, pero La Campaña de Siria todavía podría contar con los Cascos Blancos.


En la Segunda parte: Cómo los Cascos Blancos financiados por Estados Unidos rescatan civiles de las bombas de Siria y Rusia mientras que presionan al ejército de Estados Unidos a que establezca su propia campaña de bombardeos.


Notas de la traductora y algunos enlaces importantes que figuran a lo largo del texto:

(1) https://www.facebook.com/events/844822772320643/

https://www.facebook.com/events/314393802256887/

(2) https://twitter.com/im_PULSE/status/782353099923021824

(3) https://twitter.com/EdieFairservice/status/782208494766260224

(4) http://www.nytimes.com/2013/10/23/world/middleeast/obamas-uncertain-path-amid-syria-bloodshed.html?_r=0

(5) https://www.youtube.com/watch?v=JWdnmXs-42g

(6) https://diary.thesyriacampaign.org/ending-the-refugee-crisis-starts-with-ending-the-syria-crisis/

(7) https://diary.thesyriacampaign.org/4-options-to-protect-civilians/

(8) https://nobelpeaceprize.whitehelmets.org/en

N.T.Se autodenominan pomposamente “Héroes de la Paz”.

(9) https://www.theguardian.com/world/2014/apr/03/us-cuban-twitter-zunzuneo-stir-unrest

N.T. La USAID creó secretamente en 2010 la red social ZunZuneo “Twitter cubano” para socavar el gobierno y fomentar la disidencia. Fue retirada en 2012.

(10) http://cepr.net/blogs/the-americas-blog/usaid-subversion-in-latin-america-not-limited-to-cuba

(11) N.T. http://www.goethe.de/wis/fut/prj/for/net/es2185497.htm

El así llamado Premio Nobel alternativo – cuyo nombre oficial es “Right Livelihood Award” , distingue a personas e iniciativas que desarrollan y llevan a la práctica exitosamente soluciones para los problemas más urgentes de nuestro tiempo. Las personas distinguidas por este premio nobel alternativo son personas activas en las áreas de los derechos humanos, la paz, la solución de conflictos, la renovación cultural y espiritual, la protección del medioambiente y el uso sostenible de recursos.

(12).https://www.whitehelmets.org/

(13) https://www.theguardian.com/world/2016/jun/16/un-accused-taking-sides-in-syrian-conflict-assad

(14) https://www.theguardian.com/world/2016/aug/29/un-pays-tens-of-millions-to-assad-regime-syria-aid-programme-contracts

(15) http://takingsides.thesyriacampaign.org/

(16) https://twitter.com/TheSyriaCmpgn/status/750251569040482304

(17) https://twitter.com/LabibAlNahhas/status/743160765566296064?ref_src=twsrc%5Etfw

(18) https://www.theguardian.com/world/2016/sep/08/aid-groups-un-syria-concern-assad-united-nations

(19) http://www.endole.co.uk/explorer/company/postcode/pe27-5ax

(20) N.T. Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (en inglés American Civil Liberties Union o ACLU) es una organización estadounidense sin fines de lucro con sede en Nueva York. Su misión principal es “defender los derechos individuales y las libertades garantizadas a cada persona en el país por la Constitución”.

(21) https://www.endole.co.uk/company/08825761/the-voices-project

(22) https://www.theguardian.com/world/2014/jun/02/facebook-bashar-al-assad-campaign-syria-election

(23) https://www.theguardian.com/commentisfree/2011/mar/10/internet-activists-libya-no-fly-zone

(24) N.T.La Coalición Nacional Siria (oficialmente Coalición Nacional para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria, aunque existen otras formas de transponer su nombre) es un grupo que reune a la gran mayoría de las facciones opositoras sirias al gobierno de Bashar al-Asad, incluidas las formaciones militares.

(25) https://en.zamanalwsl.net/news/11775.html

(26) http://www.saidfoundation.org/news/said-and-asfari-foundations%E2%80%99-hands-syria-appeal-raises-%C2%A37995856-education-syria%E2%80%99s-children

(27) http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/immigration/12126267/David-Cameron-rejects-calls-to-take-3000-orphaned-child-refugees-from-Europe.html

(28) http://www.politico.com/magazine/story/2015/09/its-time-to-rethink-syria-213184

(29)http://www.independent.co.uk/news/business/news/syria-assad-war-super-rich-zaabi-asfari-kuzbari-a7081101.html

(30) https://twitter.com/Sophiemcneill/status/766003327930949632

(31) http://www.pri.org/stories/2016-08-19/photographer-who-took-omrans-picture-aleppo-i-hope-all-photos-children-and

(32) https://www.facebook.com/sophiemcneilljournalist/posts/1788206801390842

(33) https://www.youtube.com/watch?v=-8MUeOwGgxw

(34) http://www.thecanary.co/2016/08/19/the-man-behind-the-viral-boy-in-the-ambulance-image-has-brutal-skeletons-in-his-own-closet-images/

(35) http://www.bbc.com/news/world-middle-east-36843990

(36) http://blogs.spectator.co.uk/2015/11/yes-there-are-70000-moderate-opposition-fighters-in-syria-heres-what-we-know-about-them/

(37) https://tcf.org/content/commentary/syrian-proxy-war-america-can-keep-hands-clean-can-get-things-done/

(38) http://aranews.net/2016/09/turkey-backed-rebel-group-syria-joins-jihadist-alliance/

(39) https://twitter.com/Sophiemcneill/status/766700899179855872


 

*Max Blumenthal es un editor senior del Grayzone Project de Alternet, autor galardonado de “Goliath” y “Republicano Gomorra”. Su libro más reciente es “El 51º dia de guerra: Ruinas y Resistencia en Gaza”. Seguidle en Twitter en @MaxBlumenthal


Artículo aparecido originalmente en inglés, el 3 de octubre de 2016, en Alternet. (Enlace al ARTÍCULO original).


Traducido para el Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN por Nuria Blanco de Andrés. (descargar en pdf)

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