25 DE ABRIL 2015, MARCHA A TORREJÓN

CARTEL MARCHACONTRA LAS MANIOBRAS DE LA OTAN EN GIBRALTAR

¡OTAN NO! ¡BASES FUERA!

En una escalada militar sin precedentes, en octubre de 2015, se realizarán en el estrecho de Gibraltar las mayores maniobras de la OTAN desde la guerra fría. Participarán más de 20 000 efectivos, que utilizarán todo tipo de armamento de última generación, ensayando en la práctica estrategias de guerra global.

Los anfitriones serán España y Portugal, lo que pone de manifiesto la importancia geoestratégica militar de la Península Ibérica. El embajador de EEUU en España recalcaba este año  el papel esencial de las bases de Rota en el escudo antimisiles y de Morón, como soporte de las fuerzas de intervención rápida.

En la cumbre de la OTAN en Cardiff (País de Gales, Reino Unido) celebrada el pasado mes de agosto, no sólo se aprobaron tales Maniobras, sino que al tiempo se establecieron nuevos objetivos y un nuevo campo de operaciones de la OTAN.

Se reconoce abiertamente que ese bloque militar no tiene como objetivo la defensa de sus miembros, ni se circunscribe a sus territorios. Su campo de operaciones es todo el orbe y entre sus nuevos objetivos figuran los riesgos de las emigraciones humanas masivas o la inseguridad energética.

Se trata de una alianza para la guerra, como ya se demostró durante su intervención en Yugoslavia, Afganistán y Libia. La OTAN anuncia ahora que continuará por ese camino en cualquier lugar del mundo.

Estas Maniobras son la expresión práctica de aquellos postulados. Se declara que estos ejercicios serán de “alta intensidad y alta visibilidad”, señalando que además de un entrenamiento bélico, serán una demostración ejemplificadora de su capacidad de intervención.

Señalan igualmente que dichos ejercicios tendrán como objetivos concretos, “prepararse para actuar frente a una crisis”, sin precisar a qué tipo de crisis se refieren. Una  ambigüedad que se concreta al apuntar que son los flancos Este y Sur, los actuales objetivos prioritarios, es decir Rusia y el norte de África.

En cuanto al tipo de operaciones, las maniobras citadas servirán de entrenamiento para el despliegue de las fuerzas de intervención rápida, “la punta de lanza de la OTAN», lo que significa que 5 000 efectivos podrían invadir cualquier territorio en 48 horas.

Las Maniobras de la OTAN en Gibraltar, en octubre de 2015, son por tanto un acto de guerra en el que todos participamos y del que nadie puede ignorar sus consecuencias.

No podemos esperar que los organismos internacionales detengan esta barbarie, ni que las instituciones nacionales se opongan a la escalada bélica.

Sólo un movimiento popular, amplio y organizado, puede hacer frente a este reto. Los colectivos que se enfrentan y condenan las guerras y a la OTAN tienen una larga tradición y han mostrado en incontables ocasiones la sensibilidad y capacidad de movilización popular.

Es preciso difundir toda la información posible sobre estos acontecimientos, generar una conciencia colectiva y movilizarse, en el menor plazo de tiempo posible, si queremos impedirlos.

Los conocemos y disponemos de tiempo para denunciarlos y crear una movilización internacionalista, que acabe con la impunidad con que vienen actuando.

Debe iniciarse de inmediato la creación de Comités en barrios, pueblos, centros de trabajo y de estudio – vinculados allí donde sea posible a las Marchas de la Dignidad y/o a organizaciones antifascistas y de solidaridad internacionalista.

La preparación y la realización de la Marcha a Torrejón el próximo 25 de abril nos debe servir para galvanizar la respuesta del pueblo de Madrid a la barbarie de la guerra y de la OTAN, en el camino de la preparación de las movilizaciones contra las Maniobras de la OTAN en Gibraltar en octubre de 2015.

PLATAFORMA GLOBAL CONTRA LAS GUERRAS DE MADRID

POR QUÉ CONVOCAMOS LA MARCHA CONTRA LA BASE DE TORREJÓN EL 25 DE ABRIL

POR QUÉ CONVOCAMOS LA MARCHA CONTRA LA BASE DE TORREJÓN

EL 25 DE ABRIL

Plataforma Global contra las Guerras

El papel de las bases militares en España

La Base Aérea de Torrejón dejó de ser utilizada por la fuerza aérea de los Estados Unidos hace bastantes años, cumpliendo desde entonces su papel como uno de las principales centros de operaciones de la defensa aérea nacional.

Sin embargo, en el último reparto de centros de mando e instalaciones de la OTAN de hace unos tres años, se la ha asignado para alojar uno de los dos únicos Centros de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC, en sus siglas en inglés) que se mantienen hoy en Europa. Quiere decir que, además de la defensa aérea nacional, desde estas instalaciones se controlarían todas las operaciones aéreas que la OTAN emprendiera en el sur de Europa, dentro del propio territorio europeo.

Para completar el panorama, en la cumbre de Cardiff de 2014 se declara a la OTAN como actor planetario con capacidad para intervenir en cualquier punto del globo. Como consecuencia, el CAOC de Torrejón adquiere una nueva dimensión, no ya centrada solo en la defensa aérea del territorio europeo, sino como nodo esencial en la conducción de las operaciones aéreas de cualquier intervención exterior, papel en el que puede rotar con el CAOC de Uedem (Alemania), sea desde las propias instalaciones, o con equipos desplegables. Y ello, aunque la operación no sea emprendida directamente por la OTAN, sino únicamente por algunos de sus socios, como ocurrió en el caso de Libia.

Ello convertirá a Torrejón en un agente activo de las intervenciones militares que emprenda la OTAN o algunos de sus socios, implicando al Estado Español como cómplices de la agresión y sin contar para nada con la aprobación de su pueblo.

Pero además, convierte a Torrejón, que está construyendo un búnker inexpugnable para alojar los equipos y el personal del CAOC, en uno de los principales blancos de una eventual escalada que degenerase en confrontación nuclear.

A ello se añaden las otras unidades de las fuerzas armadas españolas puestas a disposición de la OTAN como plataformas de mando en operaciones en el exterior: el Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad, a bordo del buque “Castilla” y el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Bétera (Valencia).

Este último, además, asociado a una unidad militar del tamaño de una brigada (unos 5.000 combatientes), en sus dos terceras partes de composición española, que estaría lista para su despliegue en 48 horas, a cualquier parte del globo, con capacidad de resistir hasta un mes a la espera de unidades de refuerzo. Esto la convierte en la punta de lanza de una eventual intervención expedicionaria. Así quedará consagrado tras las grandes maniobras previstas en el sur de la península ibérica en el otoño próximo, en las que el concepto de Fuerza Combinada de Muy Alta Disponibilidad quedará declarado operativo y este contingente disponible para su empleo durante todo el año 2016.

Para terminar, hay que señalar la existencia en suelo español de dos bases cedidas a los Estados Unidos para el estacionamiento de dos piezas de valor estratégico de primer orden: los cuatro destructores basados en Rota, elementos esenciales del escudo antimisiles y con capacidad de operar en todo el Mediterráneo y África Occidental; y la Fuerza de Tarea de Respuesta de Crisis en Morón, unidad de marines con capacidad de desplegar en 9 horas a un contingente de unos 3.000 combatientes al corazón de África, Oriente Medio o el Mediterráneo oriental, como cabeza de puente para una intervención a mayor escala.

Esto coloca al estado español, nuevamente, como cómplice de las intervenciones imperialistas que eventualmente emprendiera Estados Unidos en nuestro entorno, que podría desencadenar a la orden directa de su Presidente, sin el engorro que suponen los complicados procesos de decisión en el interior de la OTAN.

En definitiva, el cuadro anterior sintetiza la disponibilidad del Estado Español para su intervención en campañas de agresión exterior, sea aportando tropas de combate, con su participación con los medios de mando, control y comunicaciones compartidos con la OTAN o facilitando a los EEUU sus acciones ofensivas desde las bases instaladas en nuestro territorio. Todo ello nos hará cómplices de estas agresiones, cuando no agentes principales. Y eleva el riesgo de represalias sobre nuestro territorio, de consecuencias catastróficas en el caso de conflicto nuclear.

ESTAMOS EN GUERRA no es un eslogan, es un diagnóstico y no cabe esperar que las instituciones bajo el dominio del imperio detengan esta barbarie, sería confiar en que la solución la dieran quienes crean el problema.

Una vez más, solo la clase obrera y el movimiento popular puede hacer frente a este reto, y la conciencia y la movilización son las claves de esta resistencia.

Contra el dominio del mundo por la fuerza

Contra la escalada bélica

Contra la implicación del Estado Español en estas guerras

Contra la OTAN y las BASES

ACUDE A LA MARCHA A TORREJON 2015

25 de ABRIL 10h METRO CANILLEJAS