Por la paz y contra la guerra y la OTAN. Texto de Rosa Regás

(Comunicación que remite Rosa Regás al mítin-fiesta contra la guerra y la OTAN que se celebró en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid, el pasado 17 de Abril de 2015)

 Queridos amigos,

Tal vez porque me consume el ansia de luchar contra las guerras, saber lo que ocurre en los países que las sufren y porque no me conformo con la versión oficial de los hechos, procuro leer lo fiable que se publica sobre ellas y asistir a actos de reivindicación de la paz y de denuncia a las intervenciones de la OTAN en los países del mundo que luchan por su independencia económica y política, los que gozan de una situación estratégica para la política invasiva de los Estados Unidos o los que tienen yacimientos de minerales o petróleo que ansían los poderes financieros de aquel país.

Y siempre me encuentro con lo mismo: en la macabra tradición de sus solapadas y lejanas, pero ciertas, intervenciones, como la que el emperador del mundo emprendió contra Patrice Lumumba, Primer Ministro de la República Democrática del Congo, destituido en 1960 y asesinado en 1961; o el golpe de Estado militar que en 1964, destituyó a João Goulart, presidente de Brasil, la OTAN aparece siempre en todos los pasos del eterno y macabro rosario histórico de intervenciones en favor de dictadores , en los inacabables golpes militares en América Latina durante el siglo XX, o, más recientemente, disfrazada con la máscara de una protesta popular que ella misma inventa y manipula, en la aniquilación no solo de líderes sino de países enteros como los destruidos y desestructurados Iraq, Libia, Siria y otras muchas “primaveras árabes” que tras la revuelta han perdido lo que tenían en derechos, en libertad y en riquezas.De ahí que para mí habría supuesto un acto de solidaridad haber podido asistir hoy, con todos vosotros, a esta jornada dedicada a la paz, y contra la guerra y la OTAN. Pero no he podido, no he podido aportar mi presencia física pero sí mi solidaridad y mi complicidad y la seguridad que os transmito de que seguiré luchando por la paz y la justicia con el pensamiento, el trabajo y la profunda indignación que me produce tan reiterada injusticia. Gracias amigos,

Rosa Regàs