Ramón Pedregal Casanova*
“Nombre: Francisco González Calderín.
Edad: 26 años.
Profesión: Estudiante.
Vecino: Marianao, La Habana.”
El muchacho fue hecho prisionero después del fracasado asalto al cuartel Moncada, en 1953. La patrulla que lo hizo preso estaba dirigida por Pedro Sarria, teniente del ejército del dictador Batista. El teniente Pedro Sarria respeta la vida del prisionero bajo el principio personal que dice “las ideas no se matan”. Ante esa actitud ética nada común en aquel ejército, Francisco González Calderín, capturado con otros dos compañeros, le declara que él es Fidel Castro. Seguir leyendo Gracias, Maestro →