Libia; Una nueva excusa para invadir (Parte I)

Libia; Una nueva excusa para invadir (Parte I)

Pablo Jofré Leal. Hispan TV, 17 de febrero de 2016

El derrocamiento y ejecución de Muamar Gadafi en 2011 y la posterior ocupación y desmembramiento de Libia por EE.UU. y la OTAN, tuvo como pretexto el democratizar el país norteafricano y terminar con 43 años de gobierno del otrora revolucionario militar libio.

La OTAN contra los kurdos: La batalla por A’zaz

La OTAN contra los kurdos: La batalla por A’zaz

José Antonio Gutiérrez D. Anrakismo.net / La Haine, 17 de febrero de 2016.
Así como Kobanî fue clave para revertir el avance del Estado Islámico, hoy, la batalla por A’zaz es clave para erradicar al fundamentalismo armado occidental.

Amira Hass se suma a la campaña de denuncia por la detención del periodista Al-Qiq

Amira Hass se suma a la campaña de denuncia por la detención del periodista Al-Qiq

Amira Hass. Haaretz / Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2016

La conocida periodista israelí Amira Hass, columnista del diario “Haaretz”, escribió el siguiente texto:
El detenido Mohammed al-Qiq está muriendo en el hospital Haemek de Afula [Galilea]. Qiq, cuya detención administrativa fue suspendida la semana pasada cuando su condición se agravó, está consciente pero no puede comunicarse….

El periodista palestino al-Qiq perseguido por buenas razones. Otra noticia escalofriante: “Quiero oir la voz de mi hijo.”

Ramón Pedregal Casanova*.
“Quiero oír la voz de mi hijo”, grita lo poco que puede Muhammed, y los mercenarios médicos quieren que se calle, que no diga eso, quieren que diga que deja la huelga de hambre, pero no lo consiguen: “Quiero oír la voz de mi hijo”. Los de bata blanca salen de la habitación tapándose los oídos, bajando la cabeza y con los ojos entrecerrados, no soportan que ese a quien quieren matar de hambre resista tanto, y con su pequeña voz siga pidiendo oír a su hijo. Posiblemente sea el último tramo que le queda por recorrer a nuestro héroe. Seguir leyendo El periodista palestino al-Qiq perseguido por buenas razones. Otra noticia escalofriante: “Quiero oir la voz de mi hijo.”